BUÑUELOS DEL AMPURDAN

#Postres y dulces 13 abril 2019


Cada año miro con ojos golosos los escaparates de las pastelerías, me encantan los buñuelos, sobre todo los del Ampurdán. Os dejo esta receta para que también los disfrutéis.


INGREDIENTES:


300 g de harina de fuerza


10 g de levadura fresca


5 g de semillas de anís


55 g de azúcar


1 pellizco de sal


La piel de medio limón en tiras


150 g de leche


30 g de licor de anís


Un huevo L


30 g de manteca de cerdo


75 ml de licor de anís


75 ml de agua


Azúcar para rebozar los buñuelos


ELABORACION:



1.    Ponemos el azúcar con las tiras de limón y trituramos 15 seg / vel 10


2.     Introducimos en el vaso la leche y la levadura, mezclamos 1 min/ 37*C/ vel 2.


3.     Añadimos el huevo, el licor de anís y mezclamos 5 seg / vel 4


4.     Incorporamos la harina, las semillas de anís y el pellizco de sal, mezclamos 10 seg / vel 4


5.      Introducimos la manteca y amasamos  2 min vel espiga


Untamos un cuenco con aceite, introducimos la masa ( tiene que estar muy elástica ) y cubrimos con un paño.


Dejamos leudar durante una hora y media o dos o hasta que doble su volumen


Hacemos pequeñas bolas con la masa y las vamos poniendo sobre una bandeja de horno untada con aceite o sobre papel de horno.


 Cubrimos la bandeja con un paño y dejamos fermentar hasta que las bolas doblen su volumen.


Preparamos una rejilla con papel de cocina (para que absorban el sobrante de aceite) un cuenco con suficiente azúcar y un pulverizador con la mezcla de los 75 ml de licor de anís y los 75 ml de agua.


Calentamos aceite en una sartén profunda, cogemos una bolita y le hacemos un agujero en el centro con las yemas de los dedos.


La echamos en el aceite caliente y continuamos con otras dos o tres bolas de masa. Dejamos que se doren por ambos lados.


Las sacamos con una espumadera y las dejamos reposar un par de minutos sobre la rejilla. Continuamos haciendo el resto de buñuelos de la misma forma.


Pulverizamos los buñuelos con agua de anís por ambos lados.


Pasamos rápidamente los buñuelos por el cuenco con azúcar para que queden completamente rebozados.


Los colocamos sobre una rejilla para que se enfríen.


Servimos los buñuelos templados o fríos